Noticia
27 enero, 2019

La culpa es del profesor

Soy profesora de Lengua y el último inspector con el que me topé me dijo que no podía suspender a mis alumnos por errores ortográficos. Actualmente, el sistema permite conseguir el título de Secundaria con dos suspensos. Como consecuencia, cada curso se matriculan en bachillerato miles de alumnos esperando conseguir el título con el mínimo esfuerzo. Sinceramente, me pregunto si las mentes encargadas de establecer la legislación educativa se plantean que después del bachillerato vienen la universidad y el mercado laboral. De hecho, muchos de estos alumnos ya han terminado sus estudios o están en los últimos cursos de la facultad. Entre ellos, futuros médicos, ingenieros... y, cómo no, maestros que comienzan a buscar empleo sin saber distinguir entre “haber” y “a ver”. De ahí las faltas de ortografía en las oposiciones a aspirantes a docentes. Pero tranquilos, la culpa es del profesor.

María García Vidal. Albacete

Puedes seguir EL PAÍS Opinión en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Fuente: EL PAÍS - EDUCACIÓN