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31 enero, 2019

El alumno agredido en la Universidad vasca a la rectora: “Vivo con miedo a estar solo en la Universidad”

Recrimina a Nekane Balluerka que quien no comulga con los radicales "somos estudiantes de segunda"

Todavía no quiere hablar abiertamente, pero esta semana le ha mandado una carta a la rectora de la Universidad Pública Vasca, UPV, Nekane Balluerka. El último día de noviembre, unos quince encapuchados le dieron una paliza cuando salía de una reunión de la Facultad de Letras del Campus de Álava, al grito de "español de mierda". Tres de los presuntos agresores fueron detenidos y varios más identificados. Casi dos meses después, el estudiante de Historia que tuvo que ser intervenido en la nariz y el pómulo y permaneció ingresado varios días por las lesiones que le provocaron le dice a la rectora que sigue teniendo miedo cuando sale de clase.

"Soy el joven al que el resultado de la radicalización de la juventud vasca, así como de algunos alumnos de la universidad, le costó una paliza entre una quincena de individuos", se presenta a la rectora. Poco después le traslada sus temores."Yo tengo un enorme miedo a estar solo en la universidad, con el conocimiento de que hay un grupo que me quiere ver en la peor situación y que desean que desaparezca. He de cargar con ello día tras día. A esto se le une la angustia que siento mientras voy por la calle y noto que Vitoria es el lugar en el que menos seguro me siento, concretamente en la UPV, donde soy casi incapaz de estar solo, aguantando miradas que me hacen pensar lo peor".

El joven había participado en el interior de la facultad, en la primera reunión de AEDE, un grupo que defiende la unidad de España, y la compatibilidad de sentirse vasco y español. Los agresores formaban parte de varios grupos estudiantiles radicales que llenan la facultad con carteles de apoyo a los presos de ETA. La Policía Vasca les vinculó con grupos ultra relacionados con el futbol. Esos grupos tenían locales en la UPV, en los que desarrollaban y planificaban sus intimidaciones y pintaban las pancartas con las que luego llenaban las paredes de la UPV.

El joven le dice a Balluerka que la UPV no es un lugar de paz, que siente angustia cuando está solo en la facultad en la que estudia, y sostiene que, en el centro, quienes piensan de manera diferente de los radicales "somos para una parte de la dirección de la Universidad estudiantes de segunda” sin derecho a protestar, silenciados y reprimidos.

La Universidad del País Vasco señaló a través de un comunicado su repulsa a esta "brutal agresión". "La universidad condena con absoluta firmeza el ataque, expresa todo su apoyo y solidaridad a la persona afectada, y desea su pronta recuperación. La violencia no tiene cabida alguna en la universidad, ni tampoco fuera de ella", asegura el texto. Sin embargo, el joven solo agradece a los profesores que le recibieron después con los brazos abiertos, frente a los que se opusieron, incluso a que la UPV condenara el ataque. El coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, aseguró tras la agresión que quienes defienden la unidad de España tienen derecho a hacerlo siempre y cuando no utilicen para ello la violencia. El resto de los partidos lo condenaron sin paliativos.

El joven añade en su escrito. "Me veo en la obligación de reconocer que la universidad pública vasca no es un lugar de paz, sino donde persiste un reducto de lo peor que ha existido en nuestra tierra: la violencia radical". "Lo último que me gustaría aclarar es mi desconcierto al haber leído que usted ha mantenido constante contacto con la víctima, es decir, yo. Eso no ha sido así, hay personal de la universidad que sí lo ha hecho, pero no usted", acaba, tras asegurar que "esa gente [quien mantuvo contacto con él] es la gente que merece la pena de la UPV".  

Fuente: EL PAÍS - EDUCACIÓN