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04 febrero, 2019

Cuando estar embarazada y padecer cáncer coinciden en el tiempo

Los datos muestran que de 100.000 gestaciones, se dan 15 casos de mujeres que son diagnosticadas de cáncer de mama

A veces el embarazo y padecer un tumor maligno coinciden en el tiempo. Una situación que preocupa mucho a las madres y que hace que los médicos deban actuar de forma urgente. Los datos muestran que de 100.000 gestaciones, se dan 15 casos de mujeres que son diagnosticadas en el mismo momento de cáncer de mama, y que de cada 100.000 gestaciones, 10 padecen casos de otro tipo de tumor maligno. Según Antonio Cubillo, director médico del Centro Integral Oncológico Clara Campal HM CIOCC, “en nuestro hospital cada año tenemos 3.300 nuevos casos y de esos, 10 suelen enfrentarse a esta situación”. El doctor explica las dudas más frecuentes en este tipo de casos, coincidiendo con el Día Internacional del Cáncer:

Pregunta: ¿Cuál es el primer paso?

Respuesta: Lo ideal en este tipo de situaciones es que la madre se enfrente a ella con un equipo multidisciplinar de la mano que incluya a oncólogos médicos, oncólogos radioterápicos,radiólogos, cirujanos y psicólogos, entre otros. De forma, que el tratamiento vigile tanto a la madre como al pequeño. Muchas veces cuando un médico se enfrenta solo a esta situación no sabe muy bien los pasos a seguir, porque le faltan recursos.

P: ¿Cuál es el tratamiento de una madre gestante y que padece cáncer?

R: Esto depende de lo que requiera la mujer para luchar contra su tumor maligno. Es fundamental saber que la quimioterapia se puede empezar a partir de las 14 semanas de gestación; que hay que elegir muy bien los fármacos; que puede someterse a una cirugía, obviamente controlando los tiempos y dosis de la anestesia y que en cuanto a la radioterapia, aunque las guías no están completamente actualizadas, se puede aplicar si la lesión está por ejemplo en la mama, pulmón o cabeza.

P: ¿Y, en cuanto a las pruebas radiológicas?

R: Se pueden hacer pruebas como la ecografía o la mamografía. Un TAC con protección, si es necesario, y las resonancias magnéticas se recomiendan que se hagan a partir del segundo trimestre. Lo recomendable en estos casos es seguir el principio de ALARA (“As Low As Reasonably Achievable”) es decir “tan bajo como sea razonablemente alcanzable”. Este es uno de los principios básicos para establecer cualquier medida de seguridad radiológica. Para lograr esto hay que cumplir tres criterios básicos: distancia, blindaje y tiempo, así, a mayor distancia, menos radiación.

P: ¿Puede el tratamiento dañar el feto?

R. En el 99% de los casos, no, salvo en casos completamente excepcionales, como sería el de una paciente con Melanoma metastásico y muy alta carga tumoral.

P. ¿Y a la hora de querer quedarse embarazada tras un tratamiento de cáncer, cómo lo abordas?

R: Muchos tipos de cánceres no comprometen el potencial reproductivo de las mujeres, por lo que sí es posible el embarazo después del cáncer. Sin embargo, no es posible afirmar en un 100% que todas las sobrevivientes de esta enfermedad puedan embarazarse. Si, por ejemplo, se ha extirpado el útero, como parte del tratamiento, el embarazo no es posible.

Adicionalmente, algunos tipos de quimioterapia pueden adelantar la menopausia.

Hay que tener en cuenta que cada caso es único. Y ver la situación personal de cada mujer: si puede, si no puede o si su tratamiento debe ser muy urgente. En estos casos, es tan importante la valoración médica como el deseo de ser madre de la propia mujer. Todo hay que tenerlo en cuenta.

P. ¿Una vez nace el pequeño puede padecer algún tipo secuela?

R: Un estudio muy amplio publicado en The New England Journal of Medicine que analizó tanto factores cognitivos como cardiacos y de desarrollo de los niños en estos casos concluyó que no existen secuelas.

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Fuente: EL PAÍS - EDUCACIÓN