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07 febrero, 2019

La inmersión lingüística en Cataluña perjudica solo a los chicos, según un estudio

Dos investigadores de la Universidad de Barcelona encuentran que los alumnos varones de 15 años castellanoparlantes obtienen un rendimiento peor que los catalanoparlantes

La polémica sobre el modelo de inmersión lingüística en Cataluña, que obliga a los centros públicos y concertados a usar el catalán como lengua de enseñanza, tiene un nuevo episodio. En esta ocasión, dos economistas de la Universidad de Barcelona (UB) han publicado un estudio en el que señalan que ese modelo perjudica a los castellanoparlantes. Concretamente, a los estudiantes varones de 15 años que estudian en los centros públicos, que obtienen una puntuación en Ciencias y en Lectura entre 10 y 11 puntos por debajo de las chicas y del resto de sus compañeros de la concertada, el equivalente a un trimestre académico de retraso.

El modelo de enseñanza en Cataluña ha enfrentado a los partidos políticos en los últimos años y desde Madrid, el PP y Ciudadanos han hecho de esa cuestión uno de sus caballos de batalla al defender el "derecho de las familias" a elegir el idioma de escolarización de sus hijos. Sin embargo, esa cuestión se ha mantenido alejada del campo de la investigación por la dificultad de asociar el rendimiento académico con el idioma que emplean los centros. 

"Este es un estudio pionero", ha asegurado Jorge Calero, catedrático de Economía de la UB y coautor en la presentación del estudio en la Fundación Europea Sociedad y Conocimiento, en Madrid, a la que ha acudido la portavoz de Educación en el Congreso de Ciudadanos, Marta Martín. "La Generalitat siempre ha afirmado que tiene un modelo de éxito y no es así; genera ganadores y perdedores. El eslogan que repite el Gobierno catalán de "la escuela no se toca", tiene un componente ideológico y responde a los intereses de determinados grupos sociales.", ha añadido el economista.

En febrero de 2018, el Tribunal Constitucional (TC) anuló la ayuda de 6.000 euros creada por el exministro de Educación José Ignacio Wert (PP) para las familias catalanas que quisieran escolarizar a sus hijos en castellano. Era una de las medidas más controvertidas de la LOMCE -la ley educativa aprobada por el PP en 2013-. Ese cheque, ideado por Wert, estaba previsto que inicialmente lo asumiera el ministerio pero sería detraído de las transferencias que el Estado realiza a la Generalitat. Llevaba meses paralizado por orden del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que ordenó que no se hicieran efectivas las ayudas mientras no se resolviera el recurso de inconstitucionalidad presentado por la Generalitat.

El TC consideró en la sentencia que "el sistema diseñado por la ley para garantizar la enseñanza en castellano sostenida con fondos públicos no respeta el reparto de competencias entre el Estado y la comunidad autónoma". 

Desde su implantación en el curso 2014-2015, 50 peticiones fueron aceptadas, según datos del departamento de Ensenyament, que aseguró que no se les había descontado ninguna cantidad de las trasferencias del Estado. Además, la partida destinada a este fin en los presupuestos generales del Estado pasó de los cinco millones en 2015, a un millón en 2016 y medio millón de euros en 2017.

En el estudio, los investigadores han analizado los datos de la prueba PISA —realizada a los alumnos de 15 años por la OCDE para medir sus competencias en ciencias, matemáticas y lectura— de Cataluña de 2015. De los 1.769 alumnos evaluados de 52 centros de titularidad pública y privada, los investigadores han usado los datos de 1.347 de ellos de 44 colegios, ya que han dejado fuera del estudio a los alumnos de la privada (porque no tienen datos de cuántos imparten enseñanza en catalán) y también han excluido a todos los estudiantes que se matricularon más tarde de los seis años (para asegurarse de que se han formado en ese modelo desde el principio). En el curso 2015-2016, en Cataluña había 70.043 alumnos de 15 años, según datos de la Generalitat.

La principal conclusión del estudio es que el alumnado en cuyos hogares se habla castellano obtiene 10,85 puntos menos en Ciencias y 10,30 menos en Lectura sobre los 500 puntos de PISA, (30 puntos equivale a un curso escolar, según ha convenido la OCDE). Pero no todo el alumnado: solo los chicos de los centros públicos. En la concertada, "no se presentan diferencias en el rendimiento asociadas a la lengua", señala el estudio, elaborado también por el profesor de Economía de la UB Álvaro Choi. En Matemáticas no han encontrado diferencias "significativas".

¿Por qué estudiar en catalán tiene consecuencias negativas para ellos y no para ellas? Los investigadores no han encontrado ninguna explicación científica. "Las chicas tienen una mayor adaptabilidad y una mejor conexión con la institución educativa", respondió Calero a las preguntas de los periodistas. Para asegurarse de que el perfil socioeconómico de los estudiantes no influye en los "peores" resultados académicos, los investigadores han utilizado una fórmula estadística para despejar cómo afecta la lengua materna en los mismos.

Respecto a la concertada, los autores no han estudiado en profundidad las razones de los resultados, pero intuyen que podría ser porque en esos centros no se aplican tan estrictamente las normas de la inmersión y "tal vez" se estén impartiendo más asignaturas en castellano. En Cataluña, el catalán es la lengua vehicular y se reservan dos horas semanales de castellano en la asignatura de Lengua Castellana en primaria, tres en secundaria y dos en bachillerato. 

Para Mònica Nadal, investigadora en políticas educativas de la Fundación Jaume Bofill, las conclusiones del estudio son "dudosas". "No se entiende por qué solo afecta al rendimiento de los estudiantes de la pública, cuando la concertada también está obligada por la ley catalana a impartir la enseñanza en catalán", explica. Respecto a las chicas, a las que según el informe no afecta ser castellanoparlentes, Nadal considera que probablemente el motivo no sea la lengua materna, sino "dinámicas sociales que no vemos y que habría que analizar".

"El problema principal es que es muy difícil establecer una causalidad entre el modelo de inmersión y los resultados académicos del alumnado, ya que son muchos los factores que inciden en los resultados. Los más importantes tienen que ver con el nivel educativo de las familias y el nivel socioeconómico y es científicamente débil establecer una relación de causalidad entre lengua de origen y desigualdades educativas", apunta Nadal.

La investigadora considera que hay otros factores que sí influyen en el rendimiento escolar, como la segregación escolar —la separación de los niños en diferentes centros educativos según su perfil socioeconómico—. "Toda la investigación educativa pone de manifiesto que la segregación influye negativamente en los resultados, por el llamado efecto compañero: se produce una espiral de bajos conocimientos, bajas expectativas familiares, o baja motivación que redunda en fracaso o resultados peores", señala. Cataluña es la segunda autonomía que más segrega a sus alumnos después de Madridsegún el estudio Magnitud de la segregación escolarpor nivel socioeconómico, publicado en 2018 por dos investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid

Entre 2011 y 2013, unas 370 familias de estudiantes matriculados en centros de enseñanza en Cataluña —de un total de 600.000— presentaron solicitudes en el departamento d'Ensenyament (la consejería de Educación catalana) para que sus hijos recibieran una enseñanza bilingüe con más horas de castellano. La administración catalana rechazó las peticiones, contrarias a la ley educativa catalana (LEC), y aceptó que las comunicaciones a las familias fueran en castellano.

Esas familias recurrieron a los tribunales y en enero de 2014 el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña dictó la primera sentencia, que obligó a un centro a impartir el 25% del horario lectivo en castellano (6,25 horas semanales de presencia del castellano). Desde entonces, 15 centros en Cataluña han aplicado ese modelo como consecuencia de diferentes sentencias. El colegio está obligado a implantar ese modelo en la clase del alumno afectado, y no en todo el centro, informan desde la Generalitat. 

Fuente: EL PAÍS - EDUCACIÓN