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26 octubre, 2018

Francia analiza desplegar agentes de policía en colegios conflictivos

El Gobierno evalúa una batería de medidas para mejorar la seguridad tras varios incidentes con armas falsas en institutos

La presencia policial en las escuelas ha dejado de ser un tabú en Francia. Es más, se trata de una medida que se evalúa con toda seriedad por el Gobierno de Emmanuel Macron, que este viernes celebró un “comité estratégico” al más alto nivel para analizar “herramientas” de cara a mejorar la seguridad escolar tras conocerse que, la semana pasada, un estudiante de 15 años amenazó a una profesora de instituto con un arma falsa. Desde entonces, se han denunciado otros incidentes similares y los profesores han lanzado una campaña en las redes sociales denunciando su desamparo ante recurrentes casos de violencia, desde verbal a física.

Tras reunirse con sus pares de Educación, Jean-Michel Blanquer, y de Justicia, Nicole Belloubet, el ministro del Interior, Christophe Castaner, dijo que “no se descarta la presencia física de fuerzas del orden” en algunos institutos, especialmente en aquellos de “los barrios más difíciles”.

No se trataría, a priori, de una presencia constante, sino “en momentos de tensión particular durante la jornada” y, en cualquier caso, siempre que su estancia sea autorizada por la dirección de la institución escolar, precisó el responsable de Interior. Castaner también evocó la necesidad de revaluar la situación de la seguridad escolar no a nivel regional o nacional, sino “barrio por barrio”, y manifestó su intención de que se establezca en cada departamento un “estado mayor de la seguridad escolar” que pueda ser convocado rápidamente para hacer evaluaciones de la situación.

Entre otras medidas que se espera sean anunciadas la semana que viene, Blanquer adelantó la creación de un sistema de “denuncia sistemática” de incidentes violentos en las escuelas y la imposición de “sanciones educativas proporcionadas”. El Gobierno también estudia la posibilidad de crear “establecimientos especializados” para jóvenes muy conflictivos de entre 13 y 18 años, en los que parte del personal sea “de origen militar o policial” para “encarrilar” a estos estudiantes con una disciplina más estricta que les enseñe, dijo, “el rigor de la ley y los valores de la República”.

El objetivo, subrayaron los responsables del Gobierno de Macron, que presentarán todas las medidas analizadas en el próximo Consejo de Ministros, es que la escuela, en tanto que “cuna de la república, esté protegida”, desde los estudiantes a los propios profesores.

La reunión de este “comité estratégico” responde a una orden de Macron tras conocerse el incidente en un instituto de Créteil, en las afueras de París. El pasado jueves, un alumno apuntó con una pistola falsa a la cabeza de su profesora, hecho que fue grabado por otro estudiante, y el vídeo distribuido por las redes sociales. Un suceso que recibió una condena unánime, incluida la del presidente, que afirmó que “amenazar a un profesor es inaceptable”. El chaval, que asegura que se trató de una broma, fue acusado formalmente el domingo de “violencias agravadas”, hecho por el que podría ser condenado hasta a 40 meses de prisión, y se encuentra bajo libertad vigilada y con orden de alejamiento de su maestra hasta que comparezca ante un tribunal de menores.

Este caso, así como las afirmaciones del ministro de Educación Blanquer de que se reacciona con firmeza ante cualquier denuncia de violencia contra maestros, provocó que miles de profesores denunciaran en Twitter, bajo la etiqueta #Pasdevague (traducible como “no hagan olas”) sus experiencias de violencia en las instituciones escolares y cómo muchos casos, afirman, han sido silenciados por la dirección de los centros.

La cita ministerial en París tuvo lugar horas después de que se conociera que otros cuatro estudiantes de secundaria, esta vez en Le Havre, en el oeste del país, también amenazaron a sus profesores de inglés y matemáticas con pistolas falsas. El incidente tuvo lugar el 4 de octubre y, en un principio, el incidente fue resuelto de manera interna y con una disculpa de los alumnos. Sin embargo, señala Le Parisien, tras conocerse el caso de Créteil y la reacción de las autoridades, el director del instituto decidió esta semana presentar una denuncia, lo que llevó a que los cuatro adolescentes fueran detenidos el jueves.

Fuente: EL PAÍS - EDUCACIÓN