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10 noviembre, 2018

Condenados unos padres en Pontevedra a pagar 540 euros por permitir que su hijo faltara 320 veces a clase

El menor acumuló las faltas de asistencia injustificadas en el curso escolar 2015/2016

La Audiencia Provincial de Pontevedra ha condenado a unos padres a pagar 540 euros por permitir que su hijo acumulara más de 320 faltas de asistencia a clase injustificadas en el curso escolar 2015/2016. El tribunal permite al matrimonio abonar la multa en varios plazos de 90 euros, según ha informado este sábado La Voz de Galicia.

El fallo judicial explica que el menor estaba matriculado en el colegio público A Xunqueira 2, ubicado en la rúa Alexandre Bóveda, en Pontevedra, una ciudad que cuenta con unos 82.600 habitantes. "Desde el inicio del curso hasta el mes de noviembre, [el alumno] tuvo 160 faltas de asistencia injustificadas, que fueron toleradas por los padres", se puede leer en la sentencia. Las faltas a clase provocaron que los padres fueran citados por la Fiscalía de Menores. Esta advirtió a los progenitores de las consecuencias que podrían traerles las ausencias injustificadas. Sin embargo, el menor continuó ausentándose del centro escolar: "Tuvo más de 160 faltas de asistencia entre enero de 2016 y abril de 2016, sin que los padres hiciesen ningún tipo de actuación para evitar la falta de asistencia de su hijo a las clases", reza el fallo judicial.

La Audiencia Provincial de Pontevedra refiere en su escrito una serie de pruebas documentales que demuestran las faltas del menor, como el testimonio de la jefa de estudios o del director del centro. En el fallo, el tribunal recalca que está "acreditado que [los padres] han desatendido las obligaciones de escolarización" y apunta que "los casos graves de absentismo escolar de menores han de merecer reproche penal".

El pasado octubre, el Juzgado Penal número 3 de Girona condenó por un delito de abandono de familia a unos padres que no llevaron a uno de sus hijos al colegio de forma "reiterada" a lo largo de cuatro cursos. La sentencia concluía que los padres no cumplieron con la obligación de escolarizar a uno de sus hijos, que actualmente tiene 14 años, entre 2012 y 2016, y les impuso una multa más dura, de 1.080 euros. Actuaron "con dejación de los deberes legales de asistencia, y en especial, de la obligación de escolarización", rezaba la sentencia.

Fuente: EL PAÍS - EDUCACIÓN