Noticia
20 noviembre, 2018

Seis meses de prisión a una alumna por agredir a su profesora

La estudiante de un instituto de Mijas (Málaga) causó una lesión en la pierna a la docente y le espetó: "¡Cállate, que todavía no te he hecho nada!"

Los hechos ocurrieron el pasado 12 de febrero durante un examen de inglés, asignatura que imparte la docente. La alumna, estudiante de Bachillerato en un centro educativo mijeño, se quejó por la prueba y mostró su disconformidad, “creando con ello un clima de tensión en clase”, según recoge la sentencia. Cuando acabó el ejercicio, “con ánimo de menoscabar el principio de autoridad que la docente representa en el ejercicio de su profesión”, la condenada originó una fuerte discusión con su profesora. En ese momento, propinó una patada a una silla ubicada entre ambas que acabó golpeando a la agredida y le originó una lesión "en la parte superior de la tibia, que tardó cinco días en curar". En ese momento y “en tono jocoso” le dijo: “Cállate, que todavía no te he hecho nada” y salió del aula haciendo comentarios graciosos sobre lo acontecido junto a un compañero.

Por todo ello, la estudiante ha sido condenada a seis meses de prisión como autora responsable de un delito de atentado a la autoridad y otro leve de lesiones, así como una multa de 180 euros y una indemnización de 125 euros por las lesiones ocasionadas a la mujer agredida.

Según detalla la sentencia, la profesora —que tuvo que acudir al servicio de urgencias de manera inmediata— tardó un día en denunciar “debido al estado de humillación que sentía”. Comisiones Obreras, organización donde la asesoraron y le proporcionaron un abogado para su defensa, ha animado a denunciar los casos de violencia “porque estos actos, como las humillaciones o el acoso al profesorado, no pueden quedar impunes”, según Félix Martin, secretario general del Sindicato de Enseñanza de Comisiones Obreras en Málaga.

“La sentencia es un aviso a navegantes para que se tome conciencia de que no puede volver a ocurrir”, añade Martín, que cree que la mayoría de casos como este no se denuncia “por temor, vergüenza o para que no trasciendan los datos del centro educativo”.

Fuente: EL PAÍS - EDUCACIÓN