Noticia
28 noviembre, 2018

Tres pasos sencillos para prevenir las caries en niños

Guía práctica para entender esta afección común. Uno de cada cuatro niños menores de siete años tiene o ha tenido al menos alguna

Normalmente, las caries es un tema que aparece frecuentemente en las conversaciones entre padres, en el colegio o en las consultas de diversos profesionales. Muchos hablan de ella, pero ¿sabemos realmente lo qué es? La caries es una enfermedad infecciosa, prevenible y contagiable, producida por un grupo de bacterias que habitan nuestras bocas de forma habitual; su prevalencia la sitúa dentro de las diez entidades patológicas más frecuentes. Se estima que uno de cada cuatro niños menores de siete años tiene o ha tenido al menos una caries.

Un diente con esta afección, por definición, es un diente que tiene una cavidad cuyo fondo está reblandecido (los tejidos dentales son duros por naturaleza). Este matiz es importante porque es uno de los factores que determinan el tratamiento de elección y el pronóstico de la pieza afectada. El primer indicio de que un diente tiene caries es una lesión blanquecina opaca, blanco tiza. Es la llamada primoinfección o lesión inicial. En este punto la caries es reversible con un tratamiento adecuado, aunque habrá que vigilar su evolución en los meses siguientes. Si no se detecta en este punto, la lesión seguirá progresando hasta cavitar el diente; normalmente las dimensiones del agujero son mayores en el interior que en el exterior, por eso la importancia de la detección precoz y nuestra insistencia en revisiones periódicas. En este punto el tratamiento es la remoción de la zona dental dañada (el tejido infectado no se recupera ni se regenera) y su sellado y reconstrucción anatómica mediante materiales biocompatibles (los famosos “empastes”).

¿Estamos curados doctor? Si

¿Estamos como al principio? No

¿Prefieres tu rodilla o una rodilla protésica?

Un diente empastado está sano porque hemos removido el tejido infectado, restaurado la anatomía dental e impermeabilizado las superficies para evitar una nueva lesión (como cuando coses una herida). Pero las zonas dañadas se sustituyen por un material artificial que aunque sea el mejor del mercado, puesto por el mejor profesional del mundo, nunca se podrá equiparar a tu propio diente. Aunque dure muchos años (y lo hacen).

Para que haya lesión cariosa, se deben dar una serie de circunstancias, al mismo tiempo, es lo que llamamos la “tríada de la caries”. Vamos a explicar que supone cada elemento de este conjunto:

Daniela Pasccon, Odontóloga en Cliníca Dental Cobeña, Madrid.

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Fuente: EL PAÍS - EDUCACIÓN