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18 diciembre, 2018

La empleabilidad reside en las habilidades transversales

‘EL PAÍS con tu futuro‘ reúne a expertos en trabajo y formación

“Existe una nueva empleabilidad basada en habilidades transversales”. Luis Miguel Olivas, responsable de los programas de empleabilidad de la Fundación Telefónica, lo repitió ayer, frente a un auditorio de 1.500 estudiantes de Bachillerato, en varias ocasiones. Tanto él como el resto de ponentes que pasaron por el evento EL PAÍS con tu futuro insistieron al auditorio, a punto de escoger camino formativo, en que el conocimiento académico es cada vez menos relevante y que priman otras capacidades, como la flexibilidad o la creatividad. “No es una cuestión de aptitud, sino de actitud”, resumió Olivas. Una capacidad sobresalió entre el resto de las citadas por los expertos: el dominio de la tecnología. El acto, celebrado en el Palacio de Congresos de Madrid, pretende acercar a los estudiantes el mundo laboral, así como la universidad y la formación profesional, para ayudarles a decidir su futuro. Los consejos de los más de veinte ponentes que participaron en la primera jornada —hoy se celebra la segunda y última— son una disección del panorama laboral.

Todas las recetas de éxito y las recomendaciones se complementaron con la necesidad de familiarizarse con la tecnología. Con un tercio de los jóvenes españoles en paro, este sector tiene 10.000 empleos vacantes por falta de perfiles cualificados, según datos de DigitalES. Datos como este y la continua necesidad de reinventarse conforme van surgiendo nuevos empleos sirvieron para recalcar la imposibilidad de darle la espalda a este campo, cada vez más omnipresente y transversal. “El futuro que viviremos pocos lo entenderán, todos usamos aplicaciones, pero pocos sabemos hacerlas”, ejemplificó el astrofísico Bruno Sánchez-Andrade. Desarrolló la idea de que cada vez se hará más necesario pertenecer al grupo técnico que al de usuarios para prosperar a nivel profesional.

“Vamos a preguntarnos qué nos gusta hacer realmente, no solo qué queremos estudiar”, les recomendó Tomás Llorente, experto en la aplicación de la tecnología para mejorar el funcionamiento de las ciudades. El arquitecto profundizó en la importancia de aterrizar las aspiraciones en pequeñas acciones que sirvan de prueba y error para ir construyendo el camino hacia una profesión.

Sin ser una contraposición, Adolfo Ramírez, asesor en transformación digital e innovación, les pidió que pensaran “a lo grande”, teniendo presente el contexto que les rodea, y que guiaran sus pasos fijándose un propósito. Todos los ponentes incidieron en que cualquier decisión debe afrontarse con pasión, pero Ramírez añadió además la palabra ética, recordando que las acciones siempre tienen consecuencias.

Las carreras profesionales tienen un coste personal que se debe tener en cuenta, recordó Sánchez-Andrade. El asturiano, que trabajó para la NASA y lo abandonó para realizar “ciencia de impacto” —crear herramientas para solucionar problemas reales— animó a quienes se enfrentan a más dificultades, ya que considera que “pueden llegar a ser privilegios” porque gracias a ellas se desarrolla “la cultura del esfuerzo”.

Paloma Barba, experta en Formación Profesional y educación digital, acercó la FP como “una de las mejores opciones para tener trabajo en España”, pues el 80% de los que la terminan encuentran trabajo en un mes, según indicó.

Barba presentó esta enseñanza como muy favorable para aquellos que están indecisos. Recordó que solo son dos años y que posibilitan el acceso posterior a la Universidad. “Y sin pasar selectividad”, matizó. También recomendó esta formación a quienes quieran trabajar cuanto antes y desterró la idea de que las profesionales de la FP están mal pagadas o no tienen relevancia para el mercado. Los perfiles más demandados por las empresas están relacionados con la tecnología y muchos tienen cabida en los 110 títulos de esta enseñanza.

Además, indicó que son las pymes las que generan el bruto de empleos en España (67%), lo que casa son la oferta de la FP. “No os pongáis en la parálisis por el análisis”, espoleó Barba, quien añadió que la experiencia, aunque sea a través del voluntariado, y el inglés son complementos imprescindibles en la formación.

Fuente: EL PAÍS - EDUCACIÓN